Sí pero no

Hay algo con lo que tengo que estar de acuerdo con los conspiranoicos: Covid-19 está acelerando la transformación del mundo en el que vivimos.

Todavía difiero en el grado de planificación de este cambio: mientras los que tienen querencia por las conspiraciones ven a un grupo secreto (o no tan secreto) de personas moviendo los hilos del mundo, siguiendo un plan maestro para hacerse inmensamente ricos, yo veo más la situación como un caballo desbocado que nadie realmente controla, pero del que algunos grupos van a aprovecharse y mucho, con las farmaceúticas a la cabeza.

Teteras y gobiernos en la sombra

Me manda un amigo un par de videos que defienden complots mundiales para hacerse con el planeta y me pide que le diga por qué no creer en esos argumentos.

No es posible refutar lo infalsable, le digo, haciendo referencia a las teteras de Bertrand Russell, y le hablo de la pareidolia, esto es, la tendencia a encontrar patrones en lo que es aleatorio, y los síntomas de toda conspiranoia, que si batiburrillo de ideas, que si planes maestros para controlar el mundo, que si la mezcla de hechos reales con elucubraciones extravagantes…

Y, aún así, seguramente no consigo convencerle de que esos videos son puro sensacionalismo barato, palabrería de unas personas mezclan la confusión de la realidad actual con conclusiones simplonas y estrafalarias. Todavía le quedará la desconfianza, todavía pensara que hay algo que no huele bien aquí. Porque la realidad es tan compleja, deja tantos flecos sueltos y la tentación de encontrar respuestas simples que den coherencia a lo que vemos y sufrimos es tan grande…

Por lo menos lo he intentado.

Solsticios a cascoporro

Me fascina ver documentales pseudo-científicos: escuchar como utilizan medias verdades, burdas mentiras o imaginativas especulaciones para justificar sus “evidencias”.

Suelen bombardear a la audiencia con una ristra interminable de “pruebas”, una detrás de otras, comentadas por un grupo de tres o cuatro expertos que se turnan en un loop interminable, sin dar tiempo al que lo escucha a digerirlas.

Cuando hablan de construcciones de hace miles de años siempre hacen referencia a lo de que las personas de la época no tenían la tecnología necesaria para edificarlos. Y entonces llega el momento del solsticio, uno de mis favoritos. Este es el momento en el que dicen que el edificio está perfectamente alineado con el solsticio de verano, o el de invierno, momento en el que la luz entra por alguno de sus recovecos e ilumina el interior de la construcción. ¿Cómo iban a hacerlo, esos rudimentarios y antiguos seres humanos? Es la prueba de que los extraterrestres echaron un cable a esas primitivas personas.

Pero no. La luz no pasa por ahí durante los solsticios. El lugar por donde aparece o desaparece el sol en el horizonte durante los solsticios no es fijo, cambia a lo largo de los años por los variaciones en el eje de la tierra. Así que hace mil, dos mil, tres mil o cuatro mil años, el sol no salía por el mismo sitio durante los solsticios que ahora.

!Pero qué bien queda en un documental! Soltar tonterías y quedarte tan pancho…

Los Límites de la Ciencia vs La Infinita Tontería

El método científico, con todo el increíble desarrollo que ha producido en los últimos siglos, tiene ciertas limitaciones, ya que depende de la capacidad de medir la realidad. En algunos casos todavía no podemos medir con exactitud ciertos conceptos, como por ejemplo la “conciencia”, porque realmente no hemos sido capaces de definirla con exactitud.

Pero esos límites van cayendo, ya que paso a paso se desarrollan métodos que permiten medir cosas que antes no se podían medir, como la antigüedad de unos restos arqueológicos, la distancia de las estrellas o el número de generaciones que una mutación genética ha estado en el ADN.

Pero, claro, la Ciencia lo tiene mal para competir con las supersticiones, los pensamientos conspiranoicos o la pseudo-ciencia, porque todos estos no tiene límites en sus métodos, como pueden decir lo que quieran sin necesidad de probarlo…

Es que la tontería y la estupidez, estos sí que no tienen límites.

Su propia medicina

 Iker Jimenez, el presentador de programas de misterio, defiende que hay una pandemia de virus. Confirma que personas cercanas a él han muerto por Covid-19, que no es un bulo, una manipulación con fines oscuros, que es una realidad palpable y peligrosa.

Pero ha cultivado una audiencia con gran querencia por la conspiración y buena parte de esa audiencia le está acusando de judío, de masón, de apoyar a Bill Gates… Y aunque trata de convencerlos, se da cuenta de que no puede, de que no hay forma de hacer entrar en razón a los que no se puede convencer.

Pensamiento Conspiranoico

¿Por qué es conspiranoico? Esto me lo preguntó un amigo que me envió un largo video por whatsapp que rezumaba conspiración por todos lados.

Y la verdad es que para responder esta pregunta hay que tener cuidado en no caer en los mismos errores que cometen los propensos a creer en la conspiración. Porque mi opinión sobre este video, por ejemplo, surgió de forma intuitiva, no de una forma totalmente racional.

Entonces, ¿por qué pensé que ese video era conspiranoico? Creo que mi respuesta intuitiva viene dada por diferentes indicios.

Por una parte, siempre que veo indicaciones de un complot organizado por un poderoso grupo en la sombra, a mi me empieza a oler mal. Desde Noam Chomsky, a Bill Gates, pasando por el mismísimo ¡Arnold Schwarzenegger!

Por otra parte, me suena mal cuando se llega a conclusiones bastante controvertidas a partir de un supuesto alud de evidencias que suelen ser superficiales, demasiado variadas y que pueden tener muchas otras interpretaciones. El truco está en bombardear con multitud de datos, sin tiempo para procesarlos, para dar la sensación de que el razonamiento es sólido, no por calidad de los argumentos, más bien por la cantidad.

El batiburrillo de ideas es otro indicio. Empiezan con el perverso efecto en el autismo, pasando por la homesexualidad, el aborto, el capitalismo, el medio ambiente… Llega un momento en que todo está interconectado, no sé sabe muy bien como, pero las bifurcaciones de la conspiración son inabarcables.

Luego llega el tema del experto, una persona que es o ha sido científico, que puede tener en su currículum algo ciertamente relevante, sobre el que gira todo el argumento que se explica en el video. Pero suele ser uno sólo, que habla mucho, y que a lo mejor no es tan experto.

Y, por supuesto, esta lo de negar u obviar lo que diga cualquier tipo de organización gubernamental o internacional. Porque son sólo grupos que están ahí para desinformar e intoxicar.

Así, por ejemplo, las vacunas:

  • son innecesarias, porque las farmacéuticas, o los gobiernos, o quien sea, las introducen en la población para controlarnos, o ganar dinero a espuertas (complot en la sombra)
  • Provocan autismo, como demuestra una serie aleatoria de gráficos que te presentan en un video… (supuestas evidencias).
  • Pero no sólo es autismo, las vacunas provocan cáncer, homesexualidad, depresión, control menta… (batiburrillo de ideas).
  • Un oscuro investigador, del que nunca habías oído hablar, y que trabaja, o trabajaba en algún sitio que suena prestigioso, defiende lo malas, malísimas, que son las vacunas (el experto).
  • Y o no se habla de cómo la esperanza de vida a crecido en todos los países donde ha habido vacunación, o simplemente lo niegan (negar u obviar).

Ah, y otro elemento importante a la hora de detectar los mensajes conspiranoicos: lo rollero que son. Si estás viendo un video y después de 5 minutos piensas “no tengo ni idea de qué coño está hablando”, otro indicio de que la cosa huele a conspiración.

Cambia el ejemplo por 5G o Covid-19, y te saldrán otros ejemplos de mensajes conspiranoicos.

Bill Gates, Premio Nobel de la Paz

Bill Gates es el nuevo gran enemigo de los conspiranoicos. Es el individuo ideal para ponerle como el líder de los malos malísimos que controlan en la sombra el planeta: uno de los hombres más ricos del mundo que quiere todavía más poder y más dinero, que nos va a fichar a todos para inocularnos sus malvadas vacunas, que defiende una nueva generación de reactores nucleares…

Y yo, con mi ingenuidad, le daría el Premio Nobel de la Paz, un año de estos.

Porque para ser un líder de un gobierno mundial en la sombra veo que le da mucho el sol. Esto de hablar públicamente, abiertamente, de sus ideas, de tratar de razonarlas… O eso de no tener ninguna necesidad de ganar más dinero, que apenas hay dos o tres personas más ricas que tú en todo el planeta… O la cosa de ser uno de los mayores filantropistas de la historia…

Eso, que me llames ingenuo, pero donde otros ven un maquiavélico ser que acaricia a su gato mientras se ríe a carcajadas porque su diabólico plan se está cumpliendo al milímetro, yo veo a una buena persona que quiere devolver a la sociedad algo de lo mucho que ha ganado durante su vida.   

Sonidos y luces conspiranoicas

La crisis del Covid-19 ha provocado la disminución de la contaminación y la congestión de las ciudades, y con ello algo poco habitual: a traído el silencio.
Esto, combinado con el tiempo libre y el aburrimiento del personal, y por la querencia hacia lo conspiranoico, está haciendo que mucha gente dé una interpretación paranormal a ciertos fenómenos que siempre han estado ahí.
La capacidad de las redes sociales para multiplicar el alcance de las tonterías es un reflejo de la falta de espíritu crítico que tenemos en nuestra sociedad.

Cisnes Negros vs Conspiraciones

Amigos y familiares me dicen que parece que están en una película, que no parece real esa sensación de calles vacías, de silencio, de soledad.
Pero ha pasado lo que tenía que pasar. No era si iba a pasar, era cuando. 
Las pandemias son fácil de olvidar en el imaginario colectivo porque suceden cada varias generaciones. Y las que nos llegan a través de los libros de Historia tienen algo de impersonal, se cuentan como se cuenta tradicionalmente la Historia, con fechas y un par de párrafos, sin entender la magnitud y el drama que nos deberían transmitir. Las diversas pestes, las enfermedades que acabaron con buena parte de los indígenas americanos, la gripe mal llamada “española”, la plaga de Justiniano (siglo II)…
Ésta que nos está tocando vivir no es tan letal como otras, pero es la primera vez que se convierte en global en un tiempo récord. También es cuando mejor preparados estamos para afrontarla, comparado con cualquier otro momento de la Historia.
Pero, claro, la necesidad de las personas que aderezar la realidad lleva a muchos a aceptar maquiavélicas teorías sobre el origen de la enfermedad. Que si los chinos, que si los rusos, que si los americanos…
Necesitan un culpable, alguien en el que cagarse en “tos sus muertos”, porque creen que las cosas suceden porque alguien lo dicta. Pero no, todo esto tiene explicaciones muy naturales, lógicas, objetivas, no hay manos negras detrás. Es el Cisne Negro que nuestra generación tiene que afrontar.

El rodaje de la llegada del Hombre a la Luna

Los que creen que la llegada a la Luna fue un montaje no se paran a pensar en los detalles de lo complicado que hubiera sido fingirlo todo.
Imagínate un supuesto plató en el que se estuviera rodando el alunizaje, con Stanley Kubrick sentado en su silla, Armstrong y compañía en su modulo lunar diciendo sus frases, los de iluminación mirando la hora para ver cuanto falta para el siguiente break y comerse los bocadillos que los de catering están poniendo sobre la mesa. El guionista consultando que los actores/astronautas no se saltan el guión…
Llega el momento en que van a rodar la escena cumbre.
– Escena 148 – Bajada escalerilla – Toma 1 
– Es un pequeño paso… grrrr…. para mi… grrr… pero que día más importante para… grrrr… todos nosotros….
– ¡Corten!
Stanley Kubrick le hace gestos al guionista para que se acerque.
– Esto es una mierda, esta frase no funciona.
Armstrong, desde el medio del plató dice:
– Pues yo he dicho lo que ponía en el guión…
– Bien, Neil, lo has hecho de puta madre, pero la frase sigue siendo una mierda…
Anécdotas de este estilo tuvieron que haber a montones, y con lo chapuceros que somos los seres humanos, ¿cómo es posible que nadie se largara de la lengua con las más cachondas? Veo esto muchísimo más complicado que poner un hombre en la Luna.