Los límites y el antídoto

 Los límites del lenguaje son los límites de mi mundo.

Ludwig Wittgenstein fue un filósofo que estudió cómo el lenguaje afecta a nuestra percepción del mundo. Llegó a la conclusión de que si algo no lo podemos expresar no lo podemos conocer, que el lenguaje, con sus imperfecciones, sus sesgos, su insuficiencia, representa el límite de nuestro conocimiento.

Supongo que esta limitación es lo que hace más importante crear historias. Al escribir escenarios imaginados estamos explorando los límites de la realidad, merodeando sus fronteras, buscando resquicios por los que fisgonear que hay más allá.

Así que inventemos palabras, inventemos conceptos, inventemos historias, inventemos realidades. El primer paso para mejorarla es imaginarla.

Fotocopias de tu mente

   En el último episodio de la brillante serie británica “Black Mirror”, se nos presenta un futuro en el que es posible generar copias conscientes de nuestras mentes y almacenarlas digitalmente. Un desasosegante indicio de lo escurridizo que es el concepto de vida y consciencia.

Filosofías del Torito Guapo


El zoom no me ha servido para averiguar qué libro estaba leyendo El Fary, ese gran pensador. Porque más allá de sus irrepetibles éxitos musicales (La Mandanga, La Mariposa y el Ruisenor, Me estoy Enamorando, El Torito Guapo…) Don Jose Luis Cantero era un filosofo a la altura de Sófloques, Kirekegaard o Mourinho. Para muestra un botón, el del alegato contra “El Hombre Blandengue”:

“Yo, de todas formas, he detestado siempre al hombre blandengue…”;

“… la mujer es granujilla y se aprovecha mucho del hombre blandengue…”;

“…amigo mío, el hombre nunca debe de blandear…”;

“…la mujer necesita ese pedazo de tío ahí…”;

“… ese hombre de la bolsa de la compra… qué te voy a decir yo, del niño con el coche y venga no sé qué..”;

Si existe el Cielo seguro que El Fary ha encontrado al Nietzsche ese y se pasan la eternidad soltándose aforismos el uno al otro…

BUP aprovechado

“Progresistas” y “Conservadores”. Es una simplificación, pero todos de alguna forma estamos en uno de los dos grupos. Hay estudios que sugieren que puede existir incluso una predisposición genética a estar en uno o en otro.
Pero según el psicólogo americano Jonathan Haidt resulta que la competencia de las dos mentalidades puede que sean necesarias para un desarrollo más sano de la sociedad.
Dialéctica Hegeliana: Tesis, Antítesis, Síntesis… 
No, si al final lo de Filosofía de BUP va a tener su utilidad.