Back to the Fluzo

La Teoría de la Relatividad predice que en dos objetos moviéndose a distinta velocidad, el reloj del objeto más lento irá más deprisa que el reloj del objeto más rápido, algo tan real que los satélites que orbitan la Tierra cuentan con este efecto para ajustar el tiempo que miden con sus relojes.

Una física australiana, Joan Vaccaro, propone una nueva teoría según la cual esta “dilación” de tiempo también podría suceder a nivel quántico, sin velocidades diferentes de por medio. Este año se está realizando un experimento, que durará meses ejecutarlo y otro tanto para analizar sus resultados, en un reactor nuclear. Si se comprueba que los relojes que sitúan en diferentes lugares del reactor marcan diferencias consistentes con esta teoría, se convertirá en un descubrimiento a la altura de los que Albert Einstein realizó a principios del siglo XX.

El “condensador de fluzo(*)” podría estar más cerca de lo que parece…

(*) Lo de “fluzo” fue una mala traducción en el doblaje español de “Regreso al Futuro”

Experimentos

El Gran Colisionador de Hadrones (LHC; en inglésLarge Hadron Collider) es el acelerador de partículas más grande y de mayor energía que existe y la máquina más grande construida por el ser humano.

Está entre Francia y Suiza, se acabó en 2008, 10.000 científicos trabajan en él, entre la construcción y el mantenimiento cuesta alrededor de 5.000 millones de euros. Un gran laboratorio científico en el que ejecutar experimentos que persiguen entender mejor la física cuántica y la teoría de la relatividad. Los resultados de estos experimentos son publicitados en los periódicos de vez en cuando, aunque el común de los mortales no seamos capaces de entenderlos: que si supersimetría, que si el bossom de Higgis, que si “una anomalía en la distribución angular de los productos de descomposición del mesón B que el Modelo estándar no podía predecir”, que si “exceso moderado alrededor de 750 GeV en el espectro de masa invariante de dos fotones”…

Y esto está muy bien, que el desarrollo de la ciencia ya no está para individuos que piensan muy fuerte cerrando los ojos en un laboratorio casero en su casa, el siguiente nivel de conocimiento requiere de el trabajo colectivo de grandes equipos de científicos y cacharrines muy caros para probar teorías. Así que muy a favor de estos esfuerzos para desarrollar la ciencia.

Lo que me pasa es que los físicos, a pesar de que sus temas de estudios se han vuelto muy esotéricos, se las han apañado para conseguir un buen montón de dinero para hacer sus experimentos, mientras sociólogos, antropólogos y economistas no se han puesto de acuerdo para proponer infraestructura, presupuestos y experimentos de similar calibre para responder a las muchas preguntas que estas ciencias tienen abiertas. Está claro que su nivel de madurez no está al nivel de la Física, además de lo “opinable” que son sus temas de estudio: cuál es la mejor forma de gestionar la Sanidad Pública es algo más debatible que la asimetría de los hadrones exóticos, pero al mismo tiempo es una pregunta mucho más importante que responder.

Quién sabe, a lo mejor el futuro nos puede deparar un “Gran Colisionador de Fuerzas Sociales” en el que desarrollar múltiples experimentos y responder a preguntas más importantes y reconocibles que la naturaleza de los “pentaquarks”.

La lotería del Universo

Según la teoría del Big Bang, todo el Universo se originó a partir de un único punto, del tamaño de una pelota de fútbol, punto que condesaba toda la materia y la energía, punto que es el ancestro de todos los átomos de nuestro cuerpo. Es sólo una teoría, no es algo irrefutable, y deja muchas puertas abiertas. ¿Qué había antes? ¿Han existido más Big Bangs?…

¿Por qué estoy dispuesto a creerme una idea tan absurda e incompleta como ésta y no me creo que haya un ser superior que haya guiado todo el proceso? Es una pregunta que podría hacer un creyente, animado por las debilidades de teorías aparentemente muy especulativas.

Pues porque aunque las teorías sobre el origen del Universo puedan tener debilidades y flecos, es normal que el ser humano no sea capaz de responder con exactitud todos los misterios del Universo. Por lo menos por ahora. El conocimiento evoluciona por acumulación y si hoy no somos de responder algo con precisión tengo la certeza de que seremos capaces de encontrar la respuestas mañana. Si la teoría del Big Bang no es correcta, tarde o temprano alguien vendrá con una idea mejor, que se ajuste mejor a la realidad que observamos, en lugar de aceptar dogmas originados hace miles de años en unas sociedades diferentes a la nuestra, dogmas que han sido arbitrariamente manipulados a lo largo de los siglos.

Porque tratar de encontrar una respuesta, por incompleta que pueda ser, es mejor que renunciar a entender algo, usando el “comodín mental” que supone rellenar los huecos de nuestro conocimiento con dioses y supersticiones.

Porque a pesar del vértigo que puede suponer entender que la vida es un accidente, que en principio no tiene sentido, me siento afortunado porque me ha tocado la lotería de vivir y quiero disfrutarlo mientras pueda, sin caer en la tentación de utilizar el placebo de la religión.

El truco de la vida

Un bueno mago, pongamos por caso al Gran Tamariz, te hace disfrutar de un truco, sorprendiéndote, adivinando la carta que había que adivinar. Sabemos que no es magia, pero nos fascina la incógnita del cómo lo habrá hecho.

Los estudios sobre la química que originó la vida hace miles de millones de años todavía no han descubierto el truco de cómo a partir de materia inorgánica se puede generar vida, pero está claro que el truco está ahí, en algún lado, porque nosotros estamos aquí. Es sólo cuestión de tener un poco más de perseverancia.

Los Límites de la Ciencia vs La Infinita Tontería

El método científico, con todo el increíble desarrollo que ha producido en los últimos siglos, tiene ciertas limitaciones, ya que depende de la capacidad de medir la realidad. En algunos casos todavía no podemos medir con exactitud ciertos conceptos, como por ejemplo la “conciencia”, porque realmente no hemos sido capaces de definirla con exactitud.

Pero esos límites van cayendo, ya que paso a paso se desarrollan métodos que permiten medir cosas que antes no se podían medir, como la antigüedad de unos restos arqueológicos, la distancia de las estrellas o el número de generaciones que una mutación genética ha estado en el ADN.

Pero, claro, la Ciencia lo tiene mal para competir con las supersticiones, los pensamientos conspiranoicos o la pseudo-ciencia, porque todos estos no tiene límites en sus métodos, como pueden decir lo que quieran sin necesidad de probarlo…

Es que la tontería y la estupidez, estos sí que no tienen límites.

Pienso, luego existo

Anoche leía como unos científicos han manipulado los genes de unos primates, insertando ADN humano que está relacionado con el crecimiento de una zona del cerebro. Como resultado el cerebro de estos primates crece en esas zonas, de forma similar a como sucede en los humanos.

Cualquier día de estos, alguno de estos experimentos se nos irá de madre y acabaremos creando conciencia en estos animales.

Y la vamos a liar parda con las consecuencias éticas de semejante embrollo. 

Marylin Predeterminada


La serie “DEVS” plantea la posibilidad de un super-ordenador que es capaz de calcular toda la secuencia de causas y efectos del Universo, de tal forma que es capaz de reproducir cualquier momento del pasado y predecir el futuro.

Con este ordenador se puede ver a Jesucristo en la cruz, a Juana de Arco ardiendo en la hoguera o a Marilyn Monroe haciendo el amor con Arthur Miller.

Este planteamiento está basado en la percepción de que sólo nuestra falta de conocimiento de la realidad y la falta de mecanismos para medirla es lo que nos impide entenderla en su totalidad y predecirla.

Pero desde que llegó la física cuántica a nuestras vidas se añadió una buena ración de aleatoriedad a la realidad, de tal forma que esa visión predeterminista dejo de parecer posible.

Por otra parte está el problema del esfuerzo que sería requerido para construir un ordenador como el descrito en la historia. Para calcular el comportamiento de todas las partículas del Universo harían falta más partículas de las que hay en el Universo.

Pero bueno, quién sabe. El primer paso para que algo suceda es que alguien lo imagine. A lo mejor un día alguien encuentra la forma de ver a Marilyn en la intimidad.

Imaginar, un gran paso para la Humanidad

Julio Verne escribió “De la Tierra a la Luna” e inspiró a muchos, entre ellos a Konstantin Tsiolkovsky, una de las personas que desarrolló los fundamentos teóricos que permitieron hacer llegar el hombre a la Luna.


Antes de que algo suceda hay que imaginarlo, y ese primer paso muchas veces no está en los ingenieros que desarrollan la tecnología, está en los soñadores que lo imaginan.

Lorca, AI

Tierra seca,
tierra quieta

de noches
inmensas.



(Viento en el olivar,
viento en la sierra).



Tierra vieja
del candil
y la pena.
Tierra
de las hondas cisternas.
Tierra
de la muerte sin ojos
y las flechas.



(Viento por los caminos.
Brisa en las alamedas).



Éste es un poema de Federico García Lorca y creo que en pocos años un programa de Inteligencia Artificial será capaz de crear poemas que estén al nivel de éste, uno que los amantes de la poesía no serán capaces de distinguir de uno escrito por un humano.

Y cuando llegue este momento… ¿qué nos quedará?

Problemas

Las máquinas hacen muchas cosas mejor que nosotros, desde volar a jugar al ajedrez. Pronto van a ser capaces de ser más creativos que nosotros.
¿Cuál va a ser nuestro lugar en ese futuro en el que somos simplemente peores que las máquinas_
En este artículo que acabo de leer, dice que nos tenemos que centrar en la definición de los problemas que tienen que ser resueltos, ya los resolverá el algoritmo de turno, y en la comunicación del valor de las soluciones propuestas al resto de seres humanos, los que respiran y eso.
Bueno, hasta que las maquinillas también avancen en la definición de los problemas. Cuando llegue también eso… estaremos jodidos.