Murcia, USA

Ullysses S. Grant, ese pedazo de general norteamericano, que con las glorias de sus victorias durante la Guerra de Secesión se convirtió en presidente de los Estados Unidos.


El culo lo tenía pelao de tantas batallas, de tantos trajemanejes políticos, de lidiar hasta con su suegra, que menuda tenía que ser. Pero la cara que debió poner cuando le llegó una petición del Gobierno del Cantón de Cartagena (o Cantón Murciano) pidiendo su ingreso en la Unión tuvo que ser buena. Con dos cojones.

El tío hasta lo llegó a valorar, según parece, pero no dió tiempo a responderles, porque los bravos revolucionarios cayeron a los pocos meses ante el empuje del ejercito “centralista” español.

Fue durante la convulsa Primera República Española (1873-74), una sublevación que pretendía una Republica Federalista para España, con cantones independientes al estilo Suizo. Tan ansiosos estaban por conseguirla que no esperaron a que el parlamento recién elegido desarrollara la idea y se pusieron a fundar cantones independientes. 


Una época realmente complicada. “Señores, ya no aguanto más. Voy a serles franco: estoy hasta los cojones de todos nosotros“, se ve que dijo Estalisnao Figueras, el primer Presidente, al dimitir en su último Consejo de Ministros. Y lo dijo en catalán, que el tío era de Barcelona.

Turismo Británico en Menorca en el siglo XVIII

Lo de Menorca durante el siglo XVIII tuvo su aquel. Los Británicos se emperraron en ella, no me extraña, y tuvo un siglo de lo más ajetreado:

– 1708, la conquistan los británicos durante la Guerra de Sucesión;

– 1756, la conquista Francia durante la guerra de los 7 años;

– 1763, Gran Bretaña la recupera por el tratado de París;

– 1782, fuerzas franco-españolas recuperan la isla como parte del conflicto de la Guerra de la Independencia Americana;

– 1798, los británicos, otra vez, la conquistan, en guerra como estaban con la Francia revolucionaria;

– Finalmente, menos mal, la recupera España en 1802 a raiz del Tratado de Amiens.

Disputas fronterizas ibéricas

¿Qué puede ser más estable que una frontera con Portugal?

Pues ni eso. Muchos de los españoles que claman por Gibraltar seguro que no conocen la disputa fronteriza con nuestros vecinos lusos. En 1801, tras una fulgurante Guerra de Las Naranjas, nos anexionamos la comarca portuguesa de Olivenza, ahora en la provincia de Badajoz, lugar donde sólo hasta bien entrado el siglo XX el castellano se ha convertido en la lengua dominante, donde todavía viven muchas personas que sólo hablan portugués. Formalmente Portugal ya no la reclama, aunque todavía la desea.



 Pedazos de tierra con etiquetas.

Mininos de la CIA

¿Utilizar un gato para espiar al enemigo? Con la tecnología actual no parece descabellado, le puedes poner un min micrófono, un transmisor, y lo entrenas para que con su cara de yonoherotounplato se acerque al objetivo y se ponga a lamerse las patas.

Pero a principios de los años 60, que es cuando los de la CIA tuvieron esta ocurrencia, el concepto de “mini” rondaba otras escalas. El caso es que durante varios años gastaron millones de dólares en esto, operando minínos para introducirles baterías en sus cuerpos, micrófonos en los oídos y antenas en las colas.

El problema es que entrenar un gato tiene su aquel. Después de 5 años de adiestramiento, con probablemente muchos gatos destripados de por medio, se estrenaron con una operación en la que el felino tenía que rondar a dos rusos en un parque, pero nada más salir, Zas!, fue atropellado por un taxi.

Al poco cancelaron la operación. No se sabe nada de lo que le pasó al que tuvo la idea.

La tal Maricastaña

“…los tiempos de Maricastaña.”

No sé si he utilizado mucho esta frase hecha, pero desde luego me suena. A todos nos suena, ¿no?

Pues “los tiempos de Maria Castaña” es finales del siglo XIV, concretamente 1.386, que es cuando esta señora lideró una revuelta en Lugo contra los impuestos que el obispo del lugar cobraba. Acabó apresada y obligada a donar sus bienes a la Iglesia.

Infancias demasiado felices

Quieres que tus hijos sean felices. Normal. Que rían, que disfruten, los colmas de besos y abrazos. Pero un exceso de felicidad, ¿puede ser contraproducente? La falta de adversidades contra las que enfrentarse podría debilitarles ante una vida de adultos llena de trampas, rechazos, dificultades. 

Leyendo estos días las vidas de ciertos personajes célebres, me di cuenta que casi todos ellos sufrieron de infancias complicadas, lo que seguramente les forjó el carácter, lo que debió ser un ingrediente fundamental en la superación de adversidades futuras.

No se trata de querer que tus hijos sean recordados en la posteridad, sino de que tengan una vida plena y satisfactoria. La superación de obstáculos forma parte de la vida, y la satisfacción por derribarlos es especialmente gratificante. Tiene que formar parte del aprendizaje vital de nuestros hijos.

Ahora bien, la teoría tiene sentido, pero llevarlo a la práctica no es tan sencillo.

Codicialismo

En la antigüedad la “Fuerza Bruta” era la que determinaba quién ostentaba el poder. El sistema económico cambió por otro, el Capitalismo, en el que no hacía falta ser diestro con la espada para escalar posiciones en la sociedad, bastaba con ser habilidoso con el manejo del dinero.  

Esta habilidad requiere de cierta inteligiencia, pero el ingrediente clave para dominarlo es la Codicia.

diablo