Hacer cola no es lo que era

Ayer mientras me cortaban el pelo, un par de personas que debían rondar los 60 años mataban el tiempo hasta que les tocara su turno ojeando el móvil. Noticias, juegos, mensajes…

Con tantas distracciones cada vez queda menos espacio para los pensamientos introspectivos. Lo que falta saber es si será bueno, porque uno tendrá menos tiempo para pensar en maldades, o malo, porque nos convertiremos en seres todavía más superficiales y descentrados.