Dos mas Dos, Cinco, por el culo te la hinco!

Entre el 50% y el 70% de las operaciones bursátiles de Estados Unidos son realizadas por ordenadores, capaces de ejecutar transacciones en menos de un microsegundo (una millonésima parte de un segundo).
Estos ordenadores tienen programados algoritmos que lanzan vertiginosas órdenes de compra y venta en función de múltiples variables. Entre ellas está incluso Tweeter, sobre el que pueden rastrear palabras clave en tweets the fuentes de solvencia, palabras como “bomba”, “Casa Blanca”, “Obama”, “Herido” para lanzar órdenes de compra ante la previsible bajada de la bolsa que esto produciría.
No es un caso hipotético, sucedió el pasado Abril, cuando la cuenta de la agencia de noticias AP fue hackeada y un tweet con esas palabras fue publicado. Provocó una caída del índice Dow Jones de 143 puntos, hasta que unos minutos después fue aclarado el malentendido.
Sólo quedó como un susto para los operadores bursátiles, pero es una muestra de la fragilidad a la que nos expone la creciente automatización y conectividad de los sistemas. Todavía estamos en los albores de este proceso pero cada vez vamos dejando más y más espacio a que los ordenadores hagan nuestro trabajo, basándose en reglas y algoritmos que en la mayor parte dejan mucho que desear, porque somos nosotros los que los programamos. ¿Cómo vamos a definir unas reglas si no tenemos unas idea clara de como deben funcionar las cosas? ¿Quiénes son las que las definen? ¿Nos podemos fiar de ellos? ¿Hay alguien que realmente tenga una vision global que se asegure de que la combinación de todas esas reglas tenga un efecto beneficioso?
Mi inquietud no va por la linea conspiranoica, sino por la de la combinación de la inherente  ineptitud humana y la inexcrutable complejidad de lo que nos rodea. Una combinación cuanto menos inquietante.

Circuito Polar Ártico

Facebook’s new digital storage centre
 
Cerca del Círculo Polar Ártico, al norte de Suecia, es donde Facebook tiene uno de sus centros de datos. Allí, donde es más barato refrigerar sus miles de servidores, se almacenan los reflejos de las vivencias de millones de personas de todo el planeta. Por ahora son apenas fotos, videos y comentarios circulando por sus circuitos, compartidos generosamente con la NSA. Poco a poco irán incorporándose nuevas funcionalidades para llegar algún día al momento en el que de alguna forma todos estaremos dentro de unas máquinas parecidas, rodeados de un frío polar pero felices en nuestras vidas virtuales.
 
Irreflexión en plan The Matrix, cosas de un domingo por la mañana.
 


Escenas Memorables: Cantinflas – Yo invito, los señores pagan

Las películas de Cantinflas suelen ser difíciles de digerir, pero eso no quita que tenga momentos gloriosos.

Escenas Memorables: Matar al Malo

En el cine el malo suele morir. No lo pilla la policía para que lo encarcelen, no. Mis recuerdos son que de alguna forma los guionistas se las ingenian para fuliminarlo, unas veces de forma más sutil, como que el bueno se ve obligado a cargárselo en defensa propia, o por la torpeza del malvado, que al final le da por caerse por un precipicio.

Pero en otras ocasiones los guionistas no se andan con contemplaciones y se recrean en el momento con una mezcla de poesía y toques de psicopatología, como este final de una de las pelis de Harry el Sucio, con su legendaria perorata de cuántas balas le quedan en su Magnum 44:


En este ejemplo de una película de Jodie Foster que pasó hace unos años sin pena ni Gloria, la protagonista no recurre ni a la defensa propia, toda una declaración de principios:

Maximizar Sillas y Tomates

No recuerdo el nombre de la asignatura que estudié en la carrera en la que se nos demostraba las bondades de la especialización en el trabajo. La lógica era aplastante: si a mí se me da mejor fabricar sillas que plantar tomates y a ti justo lo contrario, la productividad total es mayor si cada uno nos dedicamos a nuestra especialidad. Llevado a un mundo globalizado los diferentes países se especializan en aquello en lo que son más competitivos, y nos enseñaban ejemplos matemáticos en los que se demostraba esta teoría.

Pero, por lo menos en mi generación, o en mi Universidad, no se incentivaba un espíritu crítico que desafiara este modelo. Ahora con la edad me da por ser más puñetero y me doy cuenta de los aspectos siniestros de este tipo de paradigmas. Como que las ventajas competitivas se basaran no en mayores “destrezas” sino en desigualdades de renta, lo que explica que las actividades manufactureras acaben en países subdesarrollados con salarios de miseria y parvos controles laborales. O que el resultado es un sistema mucho más vulnerable a largo plazo debido a la falta de autonomía de cada una de sus partes; una crisis en una región afectará inevitablemente a todo el sistema.

El problema creo que está en la supersimplificación de sistemas complejos, que generan un efecto onanista, de autocomplaciencia, porque en ese mundo platónico todo encaja de puta madre. Y si encima asumimos implícitamente que el objetivo es “maximizar la producción”, pues contribuimos a contaminar nuestras mentes con esquemas meramente materialistas. Un pensamiento centrado en producir cosas, no en el bienestar de las personas, a la larga no puede llevar a nada bueno. Vamos, digo yo.

Tanques

La imagen de Junio de 1989 en la que se ve a un hombre frente a unos tanques en la plaza de Tiananmen fue mostrada e China durante unos segundos durante un espectáculo en el Circo del Sol.

Esta misma semana un hombre desarmado, con los brazos en alto frente a unos tanques, es acribillado en El Cairo.

  
 
El golpe de estado en Egipto, aprobado tácitamente por los paises occidentales como una especie de mal menor, lleva miles de muertos. ¿Cómo quedará todo esto en los libros de Historia? Como pecadillos de nuestros padres, del estilo de las barbaridades cometidas en Latinoamérica.

Tantas cosas sucediendo en tantos sitios, tanta información, tanta apatía…

 

Made In China

Hace más de 100 años hubo un país en el que sus empresas tuvieron un mercado relativamente grande para vender sus productos. Estas empresas tuvieron la oportunidad de crecer y crecer, lo que les dio una ventaja competitiva cuando decidieron vender en otros países, cuyas empresas convivían con más fronteras, más problemas e incluso guerras. Así que pasados los años casi todos los seres humanos de este planeta consumimos o sabemos de sus productos: refrescos, automóviles, películas, petroleo…

Nunca hay una única razón para nada, pero el que Estados Unidos haya tenido un poder tan importante durante el último siglo tiene que ver con el poder de sus empresas y con el momento que les tocó vivir hace tres o cuatro generaciones.
 
Hoy existe un país que disfruta de una ventaja competitiva que puede contribuir a su dominio en un futuro cercano. No sabemos nada de empresas como ZTE, Yulong o Xiaomi, pero estas empresas chinas cuando sacan sus productos a la venta pueden alcanzar a cientos de millones de consumidores a una velocidad mucho mayor que la que puedan alcanzar sus homólogos americanos o europeos (por cierto, son empresas que fabrican móviles). No tardaremos de saber de ellas.

Chinese girls mobile phone

 
Pero al mismo tiempo la sociedad china ha experimentado un desarrollo vertiginoso en el último siglo: desde una estructura feudal a un capitalismo exacerbado, pasando por un comunismo verdaderamente de masas.

Uno de los desequilibrios que sufre está relacionado con la política del hijo único que se implantó hace más de 30 años. En los países desarrollados (permítanme incluirnos a los españoles en este grupo, aunque sea por unos añitos más) no vamos sobrados en lo que al ratio de nacimientos se refiere, pero parece que China a logrado en 20 años lo que por aquí nos costó 75. Allí los que tienen dinero pueden pagarse las multas que conlleva tener más de un vástago, pero muchos optaron por abortar, sobretodo si el feto era el de una niña, o incluso ocultar al bebé, de tal forma que hoy en día existen adultos que no han podido ir a la escuela, que legalmente no pueden trabajar, ir al hospital o incluso casarse. La sociedad está envejeciendo a un ritmo vertiginoso, el número de dependientes es desorbitante.

Así que el relevo de potencia dominante que nos toca presenciar en las próximas décadas nos puede traer como jefe a toda una joya.

Pero bueno, a saber, a lo mejor no es China, sino India, que vendría a ser casi lo mismo. O el cambio climático nos arrasa a todos y empezamos de cero.

Escenas Memorables (con semen)

En el mundo del cine, fuera del porno, la verdad es que el esperma no suele dar mucho juego. Pero hay excepciones muy dignas, como ésta de “Algo pasa con Mary”:


O esta escena de “Vaya par de Idiotas”:

Ambas, por cierto, dirigidas y escritas por los hermanos Farelli.