Saber demasiado

En España lo normal es que los padres queramos saber el sexo del bebé antes de que nazca. Llevo unos años en el Reino Unido y una de las diferencias culturales que te sorprenden un poco es que aquí las parejas normalmente no quieren saberlo. 

Pero en otras regiones del mundo esta posibilidad puede tener consecuencias bastante más perversas: en India han llegado a prohibir que los médicos comuniquen el sexo del bebé para evitar que la preferencia cultural por tener varones pueda perjudicar el futuro del feto. Su ratio de hombres/mujeres al nacer es del 1.12, uno de los más altos del mundo.
 

Principio de Incompetencia

En 1969, además de llegar a la Luna, un ser humano de nombre Lawrence J. Peter definió el siguiente principio: “En una jerarquía, todo empleado tiende a ascender hasta su nivel de incompetencia“.
Los colorarios que se deducen son:

  1. Con el tiempo, todo puesto tiende a ser ocupado por un empleado que es incompetente para desempeñar sus obligaciones.
  2. El trabajo es realizado por aquellos empleados que no han alcanzado todavía su nivel de incompetencia.

Básicamente si alguien hace algo bien se le asciende, pero llega un momento que el ascenso implica desempeñar tareas para las que no estás capacitado. Pasa en las empresas, en la política, en las Iglesias…

Estrategias de reprodución con mala baba

La Evolución, como ya apunté en entradas anteriores, es fascinante incluso cuando los resultados son escalofriantemente crueles. Los guionistas de ciencia ficción sólo necesitan tener a su disposición canales que emitan documentales de naturaleza, en los que pueden encontrarse seres como los Cordyceps, unos hongos parásitos que se inoculan en insectos y artrópodos. En el caso de la variedad que describe Attenborough en este documental de la BBC, estos hongos acaban por dominar la mente de la hormiga hasta que se sube a lo alto de una rama, clava sus mandíbulas sobre ella y se deja morir. El hongo crece, atravesándole su cabeza, generando nuevas esporas que a su vez inocularán a nuevas hormigas.

 
Por ahora se han contabilizado unas 400 especies que se especializan en diferentes insectos, pero todas ellas siguiendo más o menos el mismo patrón reproductivo.

Las máquinas a vapor y el efecto colateral balompédico

¿Por qué surgió una fiebre deportiva en la Inglaterra del siglo XIX? Fútbol, rugby, cricket, tenis…?

En el caso del fútbol, cada ciudad tenía su propia versión de un deporte de pelota desde tiempos inmemoriales, en los que se enfrentaban un puñado de convecinos contra otros: en unos sitios eran 8 para 8, en otros 15 contra 15; en algunos se podía coger la pelota con la mano, en otros no; hay quien permitía salvajes encontronazos, pero también los que limitaban las agresiones.

Y así fue durante mucho tiempo, porque las comunicaciones no eran muy buenas y no era habitual ir a un pueblo a cientos de kilómetros para jugar.

Pero los medios de transporte mejoraron, y no sólo los jugadores, sino también las aficiones ampliaron su rango de acción: era posible retar no solo a los del pueblo de al lado, sino a los de más allá también. Así que los crecientes contactos favorecieron la unificación de las normas, la creación de campeonatos regionales, luego nacionales, más tarde europeos e incluso mundiales.

Más de cien años después, desde aquella década de 1860 en la que se formalizó el Football Association, el fútbol es un deporte de masas que mueve cantidades ingentes de dinero, de gente y de pasiones. Es incluso algo más, probablemente el lenguaje más universal con el que contamos los seres humanos. Una pelota, unas piedras como portería y aunque no sepas ni papa de la lengua local podrás jugar contra mongoles, mozambiqueños o esquimales.

Y lo curioso es que puede que no sea más que un efecto colateral de descubrimientos como la máquina de vapor. Surgió de forma inesperada, simplemente porque las personas empezaron a estar un poquito más cerca.