Todo al rojo

Si uno quiere jugar a la ruleta, que juegue. Mientras no moleste a los demás…
El problema es que el sistema financiero es una gran ruleta en la que todos nos vemos involucrados, lo queramos o no. Un sistema que premia más la especulación y la ludopatía que la creación de riqueza real. 

Había una vez, en tal lugar a alguien le sucedió tal cosa

Parece increíble que con sólo siete notas se puedan componer tantas y variadas melodías, que nunca se nos acaben, pero es porque hay que tener en cuenta que a los tonos hay que añadir los semitonos, el tempo, los acordes, las escalas, el color, la intensidad…

“Había una vez, en tal lugar a alguien le sucedió tal cosa”. En cierto sentido, según John Yorke, un productor de televisión británico que está a punto de publicar “In TheWoods: A Five Act Journey Into Story”, todas las historias del mundo se reducen a este simplificado argumento. Y es que, como la música, también pueden reducirse a un limitado número de elementos que se combinan para conseguir muchos e inesperados resultados. Según este autor son los siguientes:
  • El Protagonista
    • La historia te presenta un personaje principal y te invita a que te identifiques con él o ella, que se transforme en tu avatar. Y no hace falta que sea simpático o bueno, puede que nuestra identificación se base en zonas oscuras y desconocidas de nuestra personalidad.
  • El Antagonista
    • Hitchcock decía que cuanto mejor sea el villano mejor será la película. El antagonista puede ser “Externo”, como los malos del James Bond, o “Interno”, representado por las debilidades del protagonista: alcoholismo, cobardía, baja autoestima. “El antagonista representa las cualidades que le faltan al protagonista”. Joker le decía a Batman: “You complete me”.
  • El Deseo
    • Aaron Sorkin: “Alguien tiene que querer algo, algo tiene que interponerse. Si tienes esto, tienes una escena”. Pero una cosa es lo que los protagonistas creen que quieren y otra es lo que finalmente acaban encontrando: Rocky, Little Miss Sunshine, Cars, Tootsie…
  • El Incidente
    • Es el “algo” que sucede, lo que despierta el deseo, el problema que hay que resolver.
  • El Viaje
    • Durante la búsqueda de su objetivo el protagonista cambia, no va a ser la misma persona que al principio de su viaje.
  • La Crisis
    • El momento donde no se sabe cómo el protagonista va a salir de esa, el dilema final, en el que tiene que tomar una decisión definitiva.
  • El Clímax
    • La respuesta que el Incidente plantea, “¿Qué va a pasar?”. Pues esto. El momento en el que el protagonista se enfrenta al antagonista.
  • La Resolución
    • Tradicionalmente todos los hilos de la historia han tenido un final, casi siempre feliz. Pero cada vez nos encontramos más finales abiertos.
  • Ponerlo todo junto
    • En mayor o menor medida, la combinación de los elementos anteriores están presentes en todas las historias. Incluso la ausencia de alguno de ellos puede tener una implicación narrativa
En todo caso tenemos que recordar que el punto de partida no son más que una veintena de caracteres, que con sus infinitas permutaciones nos ofrecen resultados de lo más variopintos: desde una receta de Arguiñano al Boletín Oficial del Estado, desde el guión de “Salvame” a un poema de Neruda.

Las preguntas son más importantes que las respuestas

“Far better an approximate answer to the right question, which is often vague, than the exact answer to the wrong question, which can always be made precise”. John Tukey

“We have to find a way of making the important measurable instead of making the measurable important”. Robert McNamara.

“I know half of my spend on advertising is wasted, the trouble is I don’t know which half”. John Wanamaker.

La vuelta de las Ciudades-Estado

A finales del siglo XV había quien se maravillaba por los sorprendentes efectos de la incipiente Imprenta, pero nadie, absolutamente nadie fue capaz de entender la transformación que iba a suponer para el conocimiento humano: la Filosofía daba paso a algo llamado  Ciencia, las Artes multiplicaron su creatividad y su influencia, la Religión sufrió un ciclón que la puso patas arriba.
Así mismo, en nuestro bisoño siglo XXI somos testigos de los primeros pasos dados por una Revolución impulsada por los avances tecnológicos de los medios de comunicación. A saber en qué va a quedar todo esto, no creo que nadie lo sepa tampoco esta vez. Pero puestos a imaginar, a lanzar conjeturas como quien rellena casillas del Euromillón, aquí va un pronóstico: las Ciudades-Estado volverán. Cansados de nacionalismos, de patrias artificiales, de fronteras imaginarias, las personas del futuro combinarán una visión cosmopolita del mundo con una organización basada en lo local, con alianzas basadas en un intercambio democrático.

Astronautas

Hace un par de años los rusos enviaron una nave no tripulada a Marte, pero la perdieron por el camino.
Entre los diferentes experimentos que tenían previsto hacer estaba el de soltar por aquellos lares un puñado de tardígrados, unos invertebrados microscópicos, de entre 0.5 y 1.5 milímetros, que tienen el siguiente aspecto:
Tardígrada con musgo de 1 mm. de longitud vista al microscopio.| Eye of Science/Science Source Images.
La peculiaridad de estos bichitos es que son capaces de sobrevivir en condiciones extremas, sin comida ni agua durante años. De hecho, ya los pusieron en el exterior de una nave espacial y sobrevivieron.
Así que cualquier día de estos lo vuelven a intentar y dejan a estos poco agraciados especímenes en algún inhóspito planeta para que, leyes darwinianas de por medio, se conviertan en los precursores de todo un nuevo ecosistema. 
Qué pena que no estaremos ahí para verlo.