Charlatanes del Aura

James Randi, el gran escéptico James Randi, en uno de sus tests para probar las habilidades de los que proclaman tener habilidades paranormales, evaluó la capacidad de un “lector de Aura“, una persona que dice que pude ver una especie de luz que irradiamos a través de nuestros cuerpos. ¿El resultado? El esperado, el medium en cuestión era un charlatán.

Pero bueno, como siempre encontramos a gente haciendo negocio con esta chorrada. La empresa Psymaker ofrece un programa informático que supuestamente permite mostrar el aura en los vídeos.





PD: mandar una propuesta a la Real Academia de la Lengua para que “Medium” y “Charlatán” sean sinónimos.

Fotomatones del alma

William H. Hunter, en la década de 1860, se fotografió a si mismo y al revelar la foto apareció el rostro de una segunda persona. Se trataba simplemente de una doble exposición, pero su carácter emprendedor le hizo ver que ahí había un mercado por explotar y empezó a trabajar como médium. Tomaba fotos de personas y las retocaba para que, a partir de fotos anteriores, aparecieran familiares fallecidos en ellas (que eran muchos, por la Guerra Civil Americana recién acabada). Parece que incluso llegó a entrar en las casas de las personas para robarles las fotos de los muertos.
Su fama creció y le llegó a tomar una foto a la viuda de Lincoln, con el alma del correspondiente interfecto detrás:



Pero se le fue la mano, se lió, se lió, incluyó a algún vivo sin darse cuenta y le pillaron. Después de acusaciones de fraude se arruinó y murió en la pobreza.


Pero ese filón no pasó desapercibido y otros médiums se apuntaron a la fiesta. Se convirtió en un tema bastante popular, con defensores de la talla de Arthur Conan Doyle, y surgieron teorías acerca de la sustancia de la que estaban compuestas las almas de los espíritus, el ectoplasma.


A pesar de la fácil que es retocar hoy en día las fotografías, y de la multitud de razones lógicas que pueden explicar la aparición de formas extrañas en ellas, mucha gente prefiere pensar que podemos ver en las fotos lo que no vemos en la vida real.



Que cada uno crea en lo quiera, mientras no haga daño a los demás. Pero no puedo contener mi mezcla de intriga, fascinación y cabreo ante la ingenuidad de la gente.

El cruel doctor Duncan

Duncan MacDougall era un doctor norteamiericano que pensaba que el alma tenia masa, por lo que sería posible determinarla pesando a moribundos antes y después de la muerte. En 1901 lo hizo, con seis pacientes, y como media obtuvo que los fallecidos perdieron 21 gramos.
Experimentos similares se sucedieron con ratas, perros, ovejas, con resultados diversos: las ovejas durante unos minutos pesaban más después de muertas, deduciendo que una especie de “portal místico” se abría sobre sus cuerpos, provocando que pesaran más; no encontró diferencias en el caso de los perros, lo que le llevó a la conclusión de que no tenían alma. Por supuesto, no se trataba de animales moribundos, los envenenaba.
Parece que su siguiente paso era fotografiar el alma, pero fracasó en el intento.
Llegó a publicar sus estudios en alguna revista científica de la época y se convirtió en una especie de leyenda urbana desde entonces.

Disney y las madres

¿Problemas psicológicos de los guionistas o artimaña para dar dramatismo a la historia?
Es bastante embarazoso que tu hijo te pregunte que le ha pasado a la mamá de Nemo al acabar la escena donde otro pez se la come. 

Y es que las historias de Disney están plagadas de madres asesinadas durante la peli (Bambi, Nemo, La Sirenita…) o simplemente se las cargan antes de que empiece (Pocahontas, La Bella y la Bestia, Cenicienta…).
Por una parte esta bien que las películas para niños tengan su punto amargo de realidad, pero, coño, tampoco hace falta ser tan cruel.

Credibilidad

Concienzudos análisis de la situación económica comparten páginas con las influencias de Saturno en las personas de signo Piscis…
Hace poco escuché un programa de radio en el que un científico se quejaba del espacio que aún ocupan los horóscopos en los periódicos serios, y que esto debería restar credibilidad a las noticias que ofrecen. El PaísEl MundoABCLa Razón¿Qué credibilidad pueden tener si ponen unas cosas al lado de las otras?

Chamanes de los mercados

Según Nuestra Señora la WikipediaUna pseudociencia o seudociencia (también conocida como paraciencia) es una afirmación, creencia o práctica que, a pesar de presentarse como científica, no se basa en un método científico válido, le falta plausibilidad o el apoyo de evidencias científicas o no puede ser verificada de forma fiable. La pseudociencia suele caracterizarse por el uso de afirmaciones exageradas, vagas, o de imposible verificacion, un exceso de peso en la confirmación en lugar de en los intentos rigurosos de refutación, una falta de disposición al examen por parte de otros expertos, y una ausencia general de procesos sistemáticos para desarrollar teorías de forma racional.”


La Ciencia Económica, según esta definición, está más cerca de la Homeopatía, la Astrología o la Numerología que de las Matemáticas o la Química. De hecho, algunos científicos, como  John Allen Paulos o Benoît Mandelbrot llegan a definir al análisis bursátil como “Astrología Financiera”.


A lo mejor deberíamos empezar a llamar a, por ejemplo, nuestro Ministro de Economía Luís de Guindos como  “Sacerdotiso”, “Sumo Sacerdote”, “Chamán” o “Gran Rastafari”.


Por aquello de “al pan pan, y al vino vino”.


El coño de la Bernarda y el Santo Prepucio

¿Un coño incorrupto y milagroso en un pueblo de Granada? 

Por accidente he encontrado esta entrada de blog que cuenta una disparatada historia sobre el origen de la expresión “El coño de la Bernarda”, según la cual una especie de curandera de un pueblo de Granada obra milagros cuando le tocan su aquél. Después de muerta la desentierran y encuentran su aparato genital incorrupto y con plena capacidad milagrosa.

Esta historia sólo la encuentro en algunos blogs, lo que la convierte en seria candidata a ser un bulo intencionado o una leyenda urbana, sobre todo teniendo en cuenta que sitúa la acción en un pueblo que no encuentro, Artefa. Pero qué pena que no sea cierta. Existen otras versiones más verosímiles, como que la Bernarda era una prostituta que ofrecía sus servicios a un Tercio de Regulares, pero no hay color, lo de genitales como relicario no tiene precio.

De todas formas, tenemos material suficiente con otras reliquias de la historia de la Iglesia Católica de las que si hay pruebas. El “SantoPrepucio” sin ir más lejos.
Jesús nació judío, y como tal probablemente fue circuncidado. En su momento el calendario litúrgico llegó a incluir la celebración de este acto y durante la Edad Media circularon hasta 14 versiones distintas del prepucio del Hijo de Dios, repartidas por Francia, Inglaterra, España, Italia… El tema daba hasta para discusiones teológicas, por la vital duda de si Nuestro Señor Jesucristo ascendió a los cielos con o sin su genital capucha. Y hasta dicen los mal pensados que una tal Santa Catalina de Siena tuvo una visión mística según la cual Jesús se casaba con ella y le ponía el prepucio como anillo. Romántico, ¿verdad? 

El fetichismo de la Iglesia llega a producir escalofríos, o más bien arcadas.